PERFORACIONES

Una vez conocemos la ubicación del punto de la perforación, y las características del medio al que nos enfrentamos, como son la profundidad objetivo, la profundidad del nivel y el tipo de materiales a perforar, definidos gracias al Estudio Hidrogeológico. Se diseña la obra que hará viable la construcción del sondeo.

Para la construcción de un sondeo es necesario la redacción de un proyecto de obra que será aprobado por la administración. En él se aborda el diseño de la construcción en función del medio hidrogeológico y los objetivos marcados. Se justifican cada uno de los aspectos de la obra, entre ellos cabe destacar los siguientes:

  •   Elección del método de perforación más adecuado
  •   Diámetros de perforación
  •   Plan de entubación

Durante la realización de la obra es necesario un control y dirección de la misma. El desarrollo de la perforación vendrá marcado por los terrenos a atravesar, y su comportamiento. Es necesario recordar que no solo es importante los metros de perforación en sí, sino que estos sean productivos y aporten agua al sondeo.

Finalizada la construcción es imprescindible la realización de un aforo o prueba de bombeo. Esta prueba tiene dos objetivos fundamentales en primer lugar el desarrollo y limpieza del sondeo, y en segundo lugar evaluar los resultados del mismo. Con el aforo se evalúa si el sondeo es capaz de ser explotado a largo plazo, determina el caudal óptimo de explotación y las pautas para una gestión sostenible y dimensionar la bomba ajustando los costes de explotación.

Una vez limpia la columna de agua es una práctica habitual y recomendada la realización de una testificación videográfica (mediante cámara) y geofísica (sondas) que certifique la correcta ejecución de la obra y las condiciones del acuífero o acuíferos captados.

El precio de este servicio está sometido a variaciones, consultar cada caso concreto.

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